jueves, 8 de octubre de 2015

Recorriendo caminos y pensamientos

I & E en El Páramo de La Culata, Mérida - Venezuela 


Por primera vez en los 7 años que llevamos como padres tomamos vacaciones en el período de vacaciones escolares, siempre aprovechabamos la época de Octubre para vacacionar con temporada baja, este año con nuestra hija iniciando 3er Grado ausentarnos 4 semanas del cole iba a complicarnos un poco la vida a los tres, aunque también esta decisión fue consecuencia directa de otros planes de los que mas adelanté les hablaré y que tienen que ver con que en nuestro país actualmente es díficil hacer una planificación a mediano plazo. A principios de año conseguimos pasajes para otra fecha y punto, se toman, te adaptas a ello, cambias tus planes, es lo que hay, sigues adelante, te reorganizas.

Quisiera decir con orgullo que todo en mi vida ha sido una sucesión de hechos planificados, a excepción de la carrera que escogí, todo lo he programado... y no lo digo con orgullo porque muy en el fondo sé que por ello cargo este dolor perenne en el brazo y sufro tanto de alergia. Y así por varios factores dos años después de tanto planear este mes de agosto nos montamos los tres en el carro con el plus de la compañia de mi mami, y recorrimos apróximadamente 3.000Km, atravesando los estados de Bolívar, Guárico, y Cojedes para llegar a mi querido Portuguesa, mi tierra natal Guanare en donde después de una cantidad vergonzosa de años compartí un poquito con gran parte de muchos familiares: de sangre, de años, de vecindad, de madrinaje, familia toda querida y presente en gratos recuerdos de las vacaciones de mi niñez. Eso de recorrer las calles y enseñarle a tu hija y esposo cada rincón que recorrias con anécdotas incluidas en un ejercicio que les recomiendo, tal vez ellos queden aturdidos, pero uno queda felíz y agradecido con la vida al ver el camino recorrido hasta el "hoy en día".

Continuamos a Mérida, en donde cada uno de nosotros se enamoró a su manera, en donde la cantidad de tonalidades verdes no la imaginas, en donde sientes verguenza por sorprenderte ante la amabilidad y calidez andina, porque significa que en algún momento la he perdido, no porque sea andina, que no lo soy, sino porque así debemos ser todos. Lugares tan mágicos como el Páramo de La Culata que caminamos bajo llovizna, La Laguna de Mucubají que nos congeló las orejas, el Collado del Cóndor, y paro de contar, y el punto de este post es porque este recorrido significó un contraste de sentimientos muy grandes. 

Alegría y tranquilidad a la vez, ver esas montañas sembraditas de lado a lado, papas, coliflor, ajo que respirabas a metros de pueblito en pueblito, lechuga, cebollin, lo que imagines allí lo tienen sembrado o en semillas listas ser recibidas por la tierra recién arada, vegetales en impresionantes tamaños, creo que mientras mas lejos viajan mas pequeños los mandan, porque aquí en mi ciudad nunca veo esos pimentones del tamaño de una piña. Increibles las vacas Holstein con esa inclinación y altura tranquilitas pastando, y se atreven a seguir subiendo, perdimos la cuenta de los rebaños en el espectacular camino a La Azulita. Un orgullo enorme de ver tanta belleza, tanto trabajo y entrega con cada señor arando ó llevando sus sacos a cuestas ladera abajo, pero también nostalgia, mucha nostalgia. 

Cuando inicié este blog en busca de como titularlo tuve muchas dudas, porque una Mamá Venezolana hoy en día hace maromas para llenar su nevera ante la escasez y alto costo de la vida, una mamá venezolana tiene cuatro ojos para bajarse y subirse de su carro por la inseguridad, una mamá en mi querida Venezuela vive de preocupaciones, trabaja día a día, mientras guarda esperanzas de que todo va a cambiar que se le van apagando poco a poco pero que al día siguiente renacen de nuevo, pero de eso no quería yo hablarles, eso ya lo sabemos de una u otra forma y no son estas vivencias que deseo compartir con ustedes, no. Es por ese Santuario de La Virgen de Coromoto en Guanare en donde agradecí y pedí a mi Virgencita, es por ese Páramo que nos recibió con chocolate caliente y fresas con crema, es por todos aquellos que ví haciendo su trabajo con una sonrisa en esas montañas verdes, es por tantos lugares y personas especiales que tiene este país que de forma silente creen, sueñan, trabajan, aportan, suman. Esto que vivimos es pasajero me digo a mi misma a ratos convenciendome, lo eterno esta allá en aquel suelo fértil, en aquella mano callosa, en aquel rostro surcado de arrugas cruzado de una genuina sonrisa.

Retornamos para el regreso a clases, felices y agradecidos por las experiencias, llenos de recuerdos, mi hija formó sus primeros recuerdos de vacaciones tal como yo a su edad, volvimos a la rutina del trabajo, de la jornada diaria, al correcorre de salir a tiempo de casa, desayuno, uniforme, lonchera, tacones y listo a enfrentarnos al día... lejanas quedan esas bellas montañas en mi recuerdo y la lejanía me arruga el alma porque se hará más grande con el pasar de los días.

miércoles, 15 de julio de 2015

Pasos y tropiezos

Recuerdo cuando estaba pequeña, una que otra vez me portaba "mal", terminaba con unos correazos en las piernas, ojo, cero traumas con eso, siempre he pensado que con una reprimenda a tiempo nos evitamos a futuro males mayores, el punto es que terminábamos llorando, mi mamá mientras vaciaba el tubo de Irodoy o como se escriba (una crema mentolada que guardaba en una gaveta para estas ocasiones) y yo mientras prometía portarme bien.       


Como en el camino de la maternidad nos vamos llenando de autoproclamas yo aun no compro el Irudoy... Recito mi discurso con vehemencia a mi hija de 7 años: -Ud señorita no es un animalito sin inteligencia a quien tenga que pegarle para que asocie el dolor con la acción. Así que haga caso y blablabla... Y funciona, siempre, Bueno casi siempre. Hasta que llega ese momento en que muchos factores se conjugan y, pierdo los estribos. Tampoco pasa a menudo a dios gracias, mi hija entre tantas bendiciones es de carácter dulce y tranquilo, muy consentida eso si, lo que es diferente a ser malcriada, eso no. Conoce los límites, sus deberes, sus derechos y las normas de nuestro día a día,  y yo tipo loro se los repito a menudo... Pero niña al fin en algunas situaciones olvida todo ese discurso y en consecuencia yo olvido mis proclamas!! O la cosa es al revés? 



Hace poco estalló en drama por un remedio que "sabia feo" palabras mas palabras menos por 5 minutos perdí estribos, retrovisor y parabrisas,  de nada sirvió mi discurso, mis lecturas y mis ommmmmm... Y el punto es que después de los gritos y el sentido mas por mi que por ella manotazo que le dí, la debida explicación y la lavada de cara mi tristeza estoy segura era la viva imagen de mi mama con el Irudoy hace 30 años atrás... Terminé con el corazón arrugado. Fallé. Pero quien dijo que todo esta escrito? Quien dijo que como madres no nos íbamos a equivocar unas cuantas veces? La diferencia esta en como nos autoevaluamos luego y tomamos nota de que hacer en una próxima caída o por lo menos que solo sea un trastabilleo del que podamos enderezarnos con rapidez. 



Decir que la próxima vez voy a hacer las cosas mejor me anima aunque no este del todo segura, tener a su papi al lado para que me de una perspectiva distinta me da un tanto de tranquilidad, y pensar que todas de alguna manera tenemos nuestra cremita mentolada en el cajón y en alguna oportunidad la usamos me hace sentir más humana, y más mamá por eso mentalmente repaso mi consigna de que no tengo un animalito en casa, que tengo una personita que tiene su propia personalidad, quien día a día crece y se desarrolla y a quien le debo el doble de la paciencia y empezar a contar entonces hasta 15. 


Un abrazo a todas... I
"Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, invólucrame y lo aprendo" Benjamin Franklin 

viernes, 5 de junio de 2015

Dosis de positivismo

   A veces intento un ejercicio: -Hoy no me quejaré, de mi boca no saldrá ninguna queja!.  Confieso que pierdo muy rápido, no logro llegar a mediodía, vivimos tiempos difíciles en Venezuela, y generalizo porque hablo por mi entorno, mi trabajo, mi familia, mis amigos, entre la inseguridad y la escasez poco nos queda para sentirnos optimistas y ser seres de luz en donde solo exhalemos ommmmmmm, pero es justo allí donde debemos enfocarnos y poner todo nuestro empeño.

   Ayer por trabajo visite una empresa de fabricación de estructuras metálicas, durante el recorrido observaba maravillada todo el proceso, a cada paso sentía renacer mi esperanza por esta tierra que me adoptó, esta Guayana maravillosa bendecida por dios. Obras de ingeniería con una tecnología de 1er mundo, con mano de obra guayanesa calificada. Como deseé tener el poder de decidir: inversión! inversión, pero esa es otra historia y quise compartirla con ustedes para empaparlos un poquito de ese sentimiento de positivismo que me invadió todo el día de ayer.  Quería ser reportera y compartir a los cuatro vientos todo lo que vi y todo lo que se que podemos lograr. 

   Nos hace falta volver a creer, a pesar del tiempo, del día a día, de las noticias, de las colas, de los precios, debemos tener fe que vendrán tiempos mejores, de que todo esto será pasajero pero no conformarnos, eso no, aunque implique dosificar también nuestro nivel de quejas. Es difícil lograr ese equilibrio pero por paz interior debemos intentarlo, que no se nos vayan estos días de las manos, el no conformarnos implica movernos de donde estamos, lamentablemente la situación de nuestro país no está en nuestras manos. Yo cumplo mi parte, o por lo menos lo intento, en todo lo que hago (menos manejando allí soy un poco desastrosa, mas no abusadora) intento hacerlo de la mejor manera, como esa cuña que oía pequeña que decía "Que fácil es ser... Un buen ciudadano" es solo eso lo que puedo aportar, en el rescate de los valores en casa, del respeto a los demás aunque pensemos diferente, de intentar compartiendo imágenes motivadoras, leyendas llevarles píldoras de reflexión a quienes me rodean, pero con eso no podré resolver todos los problemas que nos aquejan. Por ello también vuelvo con la idea de que tenemos que movernos! 

  Y mas como madres, busquemos, no nos conformemos, busquemos convertir ese positivismo en acción! Tenemos que movernos y ofrecerles un sin fin de oportunidades a nuestros hijos. Es ese nuestro mejor legado, pero de eso les hablaré en otro momento, cuando mis propias píldoras estén dando frutos en mi y mis movimientos esten más firmes. Mientras tanto como mamá gallina nos mantenemos todos bajo techo dejando fuera de casa todo aquello que nos agobia, fortaleciendo esas redes de familiares y amigos que hemos creado para proveernos de aquello que nos falta en la despensa y también en el corazón.



lunes, 18 de mayo de 2015

Mamá en el camino...

  Hoy de regresos de dejar a mi hija en el colé pase cerca de una mamá y sus dos pequeños, una mujer robusta que con dificultad podía caminar ya que su pierna estaba atravesada con esos clavos que sobresalen de los cuales ni su nombre quiero saber, siempre que los veo pienso que deben ser una tortura! Di media vuelta y me ofrecí a llevarla, se sorprendió mucho pero no dudo en aceptar la ayuda, iba a la panadería cercana y luego al colegio a llevar a su hijo mayor un cacheton que no llegaba a primer grado, el pequeño en dos minutos se adormiló y su madre me comenta: -es el frío del aire, estamos construyendo y en la pieza hace mucho calor, esperamos por Mi Casa Bien Equipada (operativos que hace el gobierno en donde venden artículos del hogar a precios accesibles) para comprar un aire acondicionado. Ella era toda voluntad fue mi primer pensamiento, sin amilanarse al dolor, a la distancia, llevaba a su hijo al colegio a pie porque su esposo no estaba en casa. 

  Así somos las madres, indistintamente de donde vivamos o que comodidades tengamos todas vamos hacia adelante con nuestros hijos, intentamos darles todo aquello que sabemos necesitan para enfrentarse a una vida que tanto promete, esta mama toda arregladita y sudorosa con sus dos hijos y su pierna hinchada sabe que no debe quedarse atrás y continua el camino con sus hijos en cada mano hacia un futuro mejor. Me acompañó 10 minutos y me dejó largo rato cavilando. Oportunidades! Eso es lo que debemos de darles a nuestros hijos y ejemplo! Con nuestras acciones, con nuestros pensamientos y nuestra fe de que debemos movernos, avanzar, caminar hacia aquello que deseamos aún cuando el camino sea empinado y el sol nos haga sudar. Al bajarse, al agradecerme y bendecirme por llevarla solo pude sonreír y darle las gracias a ella por la compañía y por dentro pensé: -y por la enseñanza. 

  Con este relato quise inaugurar mi blog, una idea que me rondaba en la cabeza hace mucho y materialice por esos pequeños susurros del universo en forma de personas a las que los hilos de la vida te han puesto en tu camino. Y parte de esa idea es por todas aquellas bendiciones que dios me ha enviado y se que deben tener un fin, estoy en esa búsqueda, en retribuir de alguna manera lo que he recibido, empiezo escribiendo porque me ha gustado siempre, tratando de llevar dosis de positivismo, de reflexión y hasta de escape de mis vivencias como mujer, como esposa, como mamá, como hija y amiga (el orden es aleatorio)  o tal vez hablar sola en voz alta en este bello país, que tanto nos ha dado y a quien tanto debemos.

  Un abrazo a todas, detras un café con leche y bajo una tarde lluviosa.