Hoy de regresos de dejar a mi hija en el colé pase cerca de una mamá y sus dos pequeños, una mujer robusta que con dificultad podía caminar ya que su pierna estaba atravesada con esos clavos que sobresalen de los cuales ni su nombre quiero saber, siempre que los veo pienso que deben ser una tortura! Di media vuelta y me ofrecí a llevarla, se sorprendió mucho pero no dudo en aceptar la ayuda, iba a la panadería cercana y luego al colegio a llevar a su hijo mayor un cacheton que no llegaba a primer grado, el pequeño en dos minutos se adormiló y su madre me comenta: -es el frío del aire, estamos construyendo y en la pieza hace mucho calor, esperamos por Mi Casa Bien Equipada (operativos que hace el gobierno en donde venden artículos del hogar a precios accesibles) para comprar un aire acondicionado. Ella era toda voluntad fue mi primer pensamiento, sin amilanarse al dolor, a la distancia, llevaba a su hijo al colegio a pie porque su esposo no estaba en casa.
Así somos las madres, indistintamente de donde vivamos o que comodidades tengamos todas vamos hacia adelante con nuestros hijos, intentamos darles todo aquello que sabemos necesitan para enfrentarse a una vida que tanto promete, esta mama toda arregladita y sudorosa con sus dos hijos y su pierna hinchada sabe que no debe quedarse atrás y continua el camino con sus hijos en cada mano hacia un futuro mejor. Me acompañó 10 minutos y me dejó largo rato cavilando. Oportunidades! Eso es lo que debemos de darles a nuestros hijos y ejemplo! Con nuestras acciones, con nuestros pensamientos y nuestra fe de que debemos movernos, avanzar, caminar hacia aquello que deseamos aún cuando el camino sea empinado y el sol nos haga sudar. Al bajarse, al agradecerme y bendecirme por llevarla solo pude sonreír y darle las gracias a ella por la compañía y por dentro pensé: -y por la enseñanza.
Con este relato quise inaugurar mi blog, una idea que me rondaba en la cabeza hace mucho y materialice por esos pequeños susurros del universo en forma de personas a las que los hilos de la vida te han puesto en tu camino. Y parte de esa idea es por todas aquellas bendiciones que dios me ha enviado y se que deben tener un fin, estoy en esa búsqueda, en retribuir de alguna manera lo que he recibido, empiezo escribiendo porque me ha gustado siempre, tratando de llevar dosis de positivismo, de reflexión y hasta de escape de mis vivencias como mujer, como esposa, como mamá, como hija y amiga (el orden es aleatorio) o tal vez hablar sola en voz alta en este bello país, que tanto nos ha dado y a quien tanto debemos.
Un abrazo a todas, detras un café con leche y bajo una tarde lluviosa.