A veces intento un ejercicio: -Hoy no me quejaré, de mi boca no saldrá ninguna queja!. Confieso que pierdo muy rápido, no logro llegar a mediodía, vivimos tiempos difíciles en Venezuela, y generalizo porque hablo por mi entorno, mi trabajo, mi familia, mis amigos, entre la inseguridad y la escasez poco nos queda para sentirnos optimistas y ser seres de luz en donde solo exhalemos ommmmmmm, pero es justo allí donde debemos enfocarnos y poner todo nuestro empeño.
Ayer por trabajo visite una empresa de fabricación de estructuras metálicas, durante el recorrido observaba maravillada todo el proceso, a cada paso sentía renacer mi esperanza por esta tierra que me adoptó, esta Guayana maravillosa bendecida por dios. Obras de ingeniería con una tecnología de 1er mundo, con mano de obra guayanesa calificada. Como deseé tener el poder de decidir: inversión! inversión, pero esa es otra historia y quise compartirla con ustedes para empaparlos un poquito de ese sentimiento de positivismo que me invadió todo el día de ayer. Quería ser reportera y compartir a los cuatro vientos todo lo que vi y todo lo que se que podemos lograr.
Nos hace falta volver a creer, a pesar del tiempo, del día a día, de las noticias, de las colas, de los precios, debemos tener fe que vendrán tiempos mejores, de que todo esto será pasajero pero no conformarnos, eso no, aunque implique dosificar también nuestro nivel de quejas. Es difícil lograr ese equilibrio pero por paz interior debemos intentarlo, que no se nos vayan estos días de las manos, el no conformarnos implica movernos de donde estamos, lamentablemente la situación de nuestro país no está en nuestras manos. Yo cumplo mi parte, o por lo menos lo intento, en todo lo que hago (menos manejando allí soy un poco desastrosa, mas no abusadora) intento hacerlo de la mejor manera, como esa cuña que oía pequeña que decía "Que fácil es ser... Un buen ciudadano" es solo eso lo que puedo aportar, en el rescate de los valores en casa, del respeto a los demás aunque pensemos diferente, de intentar compartiendo imágenes motivadoras, leyendas llevarles píldoras de reflexión a quienes me rodean, pero con eso no podré resolver todos los problemas que nos aquejan. Por ello también vuelvo con la idea de que tenemos que movernos!
Y mas como madres, busquemos, no nos conformemos, busquemos convertir ese positivismo en acción! Tenemos que movernos y ofrecerles un sin fin de oportunidades a nuestros hijos. Es ese nuestro mejor legado, pero de eso les hablaré en otro momento, cuando mis propias píldoras estén dando frutos en mi y mis movimientos esten más firmes. Mientras tanto como mamá gallina nos mantenemos todos bajo techo dejando fuera de casa todo aquello que nos agobia, fortaleciendo esas redes de familiares y amigos que hemos creado para proveernos de aquello que nos falta en la despensa y también en el corazón.