martes, 10 de mayo de 2016

343

"Si te atreves a enseñar, no dejes de aprender" J.C. Dana

Somos tres. Hace 8 años que somos tres, y el motor con mas revoluciones en este camino que emprendimos es mi hija, no voy a cambiar el orden de los factores y decirles que fue por ella que tomamos esta decisión de emigrar, porque también fue por nosotros, pero si les digo que para ella estamos aquí hoy día, porque si algo quiero dejarle de legado son oportunidades, y tratar de enseñarle la importancia de valorarlas.

Aquí estamos cinco meses después de nuestra llegada, hemos dado grandes pasos, uno de los primeros hoy quiero compartirlo con ustedes por la gran ansiedad que significo para mi, y que a lo largo de estos meses ha mermado y por ello puedo exteriorizarlo: El colegio, el cole como le he llamado siempre. Dos semanas después de llegar ya habíamos reunido todos los requisitos y efectuado el papeleo para matricular a Eva Luna en el cole. Antes de viajar los tres nos hicimos nuestro respectivo chequeo médico con todas las especialidades posibles, por el tema "presupuesto" porque ya habíamos oído que el sistema de salud aquí es costoso, la carpeta de Evita es la que mas papeles traía: informe de niña sana, de niña alérgica, su historial de vacunas al día a excepción de las que no conseguíamos por la problemática en materia de salud de salud que atraviesa mi país, indicaciones medicas para actuar en caso de fiebre, vómitos, dolor de barriga,  de cabeza, alergias, caídas, golpes, no exagero, todo lo que se me ocurrió preguntarle a mi querido Doctor Esteban lo hice, con su paciencia que lo caracteriza respondió todas y cada una de mis dudas e hizo algo que hoy viendo en retrospectiva valoro mucho, mi doctor me hizo sentir confianza en el paso que estábamos por dar en la vida de su pacientica de 8 años. 

Llegamos actualizando sus vacunas, sorprendidos por poder hacerlo de forma gratuita en Centros Médicos del Condado, allí también le hicieron su evaluación física, y ya con estos dos requisitos y una prueba de domicilio quedaba formalmente inscrita en el 3º Grado de Elementary School, aquí el sistema educativo se agrupa en niveles diferentes, Elementary (primaria) son los grados de primero a quinto grado en nuestro sistema, luego pasará a otro colegio a hacer el Middle School (secundaria) de sexto a octavo grado, y después High School de noveno a décimo segundo grado ó tercer año para poder iniciar Universidad o College, pero para eso falta mucho y debo recordarme dar un paso a la vez y no anticipar preocupaciones.

Un día del mes de Diciembre junto a su abuela la acompañamos al cole, a su primer día en un nuevo colegio, con unas instalaciones bellas, un nuevo horario y un nuevo idioma y no pude mas que sentirme abrumada y preocupada por ella una vez solté su mano y entró al salón. Preocupada por ese pedacito de mi que a los siete meses de haber nacido entró a una guardería (cuidado diario), yo siempre he sido pro-guarderia, porque no me quedo otra opción que así querer ser y después lo que aprendimos de esos años me lo ratifico, por supuesto que se enfermó, nunca podre saber si en casa no lo hubiese hecho, tal vez no, no me importa saber eso, gracias a Dios contaba para esos días con los cuidados de su abuela y allí estuvo hasta pasar a Kinder e iniciar su vida académica. Evita iba contenta porque no tenia que usar uniforme y su cole se parecía al de las series de Disney que tanto le gustan, ese ser al que procuramos siempre hablarle y explicarle todo lo que hacemos, el porque y el para, que caminaba de nuestra mano con muchas expectativas me daría una vez mas una lección que comparto con ustedes, nuestros hijos están hechos de nosotros, de lo que le hemos provisto día a día, con nuestras enseñanzas, con las vivencias que les procuramos, con el ejemplo, y si, también con la bendición de Dios al dotarlos con su propia personalidad y actitud y es así como lograran desenvolverse en cualquier escenario que la vida les depare.

Cada niño tiene un numero asignado, pintado a lo largo de la acera, en el esperan sentados a sus padres a la salida del cole. a Eva Luna le toco el 343. Oír a Mr. Reyes gritar "Triiifooritriii" me causaba mucha gracia y me daba tiempo mientras llegaba al carro de buscar rápidamente en su mirada respuesta a como le había ido, y allí conseguía un brillo que me daba tranquilidad, hasta el día siguiente. Poco a poco fue adquiriendo confianza, adaptándose, tropezando y levantándose, recibimos la primera C en nuestra historia académica y eso la afectó, porque orgullo de mama por delante nunca había pasado, peleamos con el traductor muchas veces y nos sumergimos en el nuevo método de estudio, yo me avoque a la parte artística de los proyectos e Ibrahin a las matemáticas, y así poco a poco empezamos a encauzarnos, empezó a hablar de sus amigas y de sus maestras. 

Hace unas semanas de regreso a casa empezó a hablar en ingles con su papa, así que ciertamente los niños aprenden mucho mas rápido! Su maestra esta muy contenta con su avance y yo, yo estoy mas tranquila, ella ha llevado su adaptación a un ritmo impresionante, y doy gracias por ello, entonces me convenzo que ha nosotros los adultos nos cuesta mas porque nos llenamos de cuestionamientos y nos hacemos muchas preguntas antes de tiempo y no vivimos el momento con lo que tenemos a mano. Mi 343 esta a un mes de terminar su 3º grado, en otro idioma, en otra escuela, en otro país, nos queda un largo camino por delante, tal vez volvamos tropezar, pero de seguro la ayudaremos a levantar tratando de hacerlo de la mejor manera, confiando solo en Dios para ello porque para la maternidad y la educación de nuestros hijos nunca estaremos lo suficientemente seguras de que vamos por buen camino pero nunca debemos dejar de caminar.

Un abrazo desde mis vivencias, y mi teclado.